Programa Estratégico II
Dentro del presente programa se impulsan acciones que favorecen al manejo adecuado de los ecosistemas presentes en la región, de manera que se garantice de forma simultánea el aprovechamiento y la conservación del patrimonio natural, orientando proyectos y actividades que ayudan a la mitigación del impacto ambiental que históricamente ha presentado la región Valles. Además se impulsa la implementación de estrategias con alto grado de efectividad y enfoque sustentable, basadas en nuevas tecnologías para generar energía limpia y renovable como soluciones ante una de las problemáticas ambientales más importantes de nuestro tiempo, el “cambio climático”.
La importancia de implementar medidas específicas para posicionar este programa se debe a que el deterioro ambiental merma los diversos servicios ambientales que los ecosistemas proveen.
❖ Líneas de acción a 2024:
1. Manejo del fuego
2. Conservación y restauración del paisaje
3. Acción climática
4. Conectividad biológica
❖ Acciones relevantes:
La Coordinación de Manejo del Fuego de JIMAV es la encargada de brindar acompañamiento, asegurar la operatividad y participar de manera interinstitucional en la protección de los ecosistemas forestales de los efectos ocasionados por los incendios suscitados en la región Valles.
Desde su creación en 2017 la JIMAV ha fortalecido las brigadas forestales de prevención y combate de incendios forestales, a la par de desplegar estrategias de sensibilización social entre actores locales clave para incidir en la prevención de incendios en terrenos productivos que utilizan el fuego como elemento de manejo de predios agropecuarios.
Actualmente se tienen conformadas dos brigadas regionales para el combate de incendios en áreas forestales, cuyos brigadistas cuentan con equipo de protección personal y herramienta especializada para desarrollar su labor; han sido claves tanto en la aplicación de actividades de prevención física, como combate y acciones de restauración de zonas impactadas por incendios.
El Manejo del fuego se aborda desde tres fases: la preventiva, la supresora o de combate y la de conservación.
La primera es donde se llevan a cabo actividades con los municipios de la región, donde se fomenta la prevención legal, cultural y física de incendios forestales y agropecuarios.
La segunda se caracteriza por la participación interinstitucional en el combate de incendios forestales a través de brigadas regionales que cuentan con la experiencia, capacitación y equipamiento necesarios.
La tercera está enfocada a la restauración de ecosistemas impactados por el fuego mediante obras de conservación de suelo, reforestación, entre otras actividades.
Como parte de las acciones encaminadas a reducir una de las problemáticas ambientales más importantes de la actualidad a nivel mundial como lo es el cambio climático, en la región Valles se han impulsado proyectos de aplicación municipal pero de impacto regional a través de la instalación y operación de sistemas fotovoltaicos en diversos municipios de la región.
Dentro de la UMA Agua Blanca se tienen proyectos productivos que fomentan la conservación de especies nativas de polinizadores como son las “Meliponas”, además que se llevan a cabo actividades de monitoreo y avistamiento de aves, así como proyectos de conservación de suelos.
A través del monitoreo del proyecto denominado “Aprovechamiento municipal de la energía solar a partir de paneles fotovoltaicos como fuente de energía limpia y renovable ante el cambio climático” se pueden analizar la generación de energía eléctrica del sistema y los beneficios que estas acciones proporcionan a los municipios, por ejemplo:
● Las emisiones de CO2 reducidas.
● El ahorro monetario que aporta dicha generación de energía renovable en comparación de los sistemas convencionales de producción de energía eléctrica.
● Eficiencia del sistema a través de ejemplos de estimación equivalente de los beneficios proyectados en referencia a hectáreas reforestadas, número de árboles plantados, emisiones de CO2 anuales de automóviles.
Por medio de las gestiones de la JIMAV y la coordinación de instituciones locales y estatales, los 14 H. Ayuntamientos que la conforman cuentan con un instrumento de política pública de alta relevancia, como son los Programas Municipales de Cambio Climático (PMCC), estos están adaptados a las particularidades específicas de cada municipio, lo cual ayudará a identificar, priorizar y calendarizar las actividades que cada municipalidad desarrollará en el corto, mediano y largo plazo para mitigar los efectos del cambio climático.
Con la socialización de esta información entre comunidades rurales y urbanas se busca coadyuvar la integración de la sociedad, a la par de implementar medidas para apoyar a que estas comunidades y en particular los grupos más vulnerables, se adapten a las condiciones resultado del impacto del cambio climático.
Además se cuenta con un Plan Regional de Acción Climática el cual contempla, con una visión a nivel de cuenca e intermunicipal, las problemáticas y las acciones de mitigación, adaptación y comunicación y educación ante el cambio climático.
Entre la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET), la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente de la Región Valles (JIMAV), la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y Proyecto Bioconnect, surge el proyecto denominado “proyecto piloto en la implementación de acciones de restauración en el Sistema de Gestión ambiental entre el Bosque La Primavera y el Volcán de Tequila”.
El proyecto consiste en dos acciones principales, la delimitación del Sistema de Gestión ambiental y su zonificación para el manejo y la aplicación de acciones de restauración, a manera de proyecto piloto, en una de las zonas determinadas con potencial de restauración.
El Sistema de Gestión Ambiental entre el Bosque de la primavera y el Volcán de Tequila, emerge como una herramienta que da claridad suficiente para la toma de decisiones con base en información actualizada y de alta calidad técnica para implementar soluciones basadas en la naturaleza que favorezcan la restauración de la conectividad biológica.
Una vez delimitada el área de estudio (corredor biológico) se determinó la zonificación para el manejo, acorde al uso actual del suelo, a través de zonas de manejo sustentable, conservación y restauración, las zonas resultantes a su vez se dividen en subzonas para establecer posibles acciones específicas en los polígonos determinados.
El área de estudio propuesta para el corredor ecológico en el Sistema de Gestión Ambiental entre el Bosque de la Primavera y el Volcán de Tequila tiene una superficie de 1,903.24 ha, de las cuales el 98.2% (1,881.32 ha) se encuentran en el municipio de Tala y el resto (21.92 ha) en el municipio de El Arenal.
De acuerdo con el diagnóstico del AEPH Volcán de Tequila que se realizó por medio del Estudio Técnico Justificativo, se identificó la problemática ambiental que tiene que ver con la pérdida de vegetación forestal sobre todo en el sur y sureste del límite del polígono propuesto. Esta cobertura de vegetación forestal presenta también una amenaza ante la introducción de actividades agrícolas y asentamientos humanos que genera fragmentación, lo que conlleva a la degradación y pérdida del hábitat.
La zona donde se localiza el AEPH Volcán de Tequila es un sitio con una fuerte presión, ya sea, por las actividades que se realizan a los alrededores de esta, la dinámica de urbanización y crecimiento, las prácticas agrícolas, así como la deforestación, que ponen en riesgo el recurso hídrico, de ahí la importancia de su conservación.
La compleja fisiografía, geología y clima del AEPH Volcán de Tequila hacen que reúna las características que favorecen la variedad de especies en el área, muestra de ello, es la diversidad florística con 456 especies, de las cuales 6 se encuentran en la NOM-059-SEMARNAT-2010. En cuanto a la diversidad faunística se identifican 312 especies, de las cuales 19 de ellas se encuentran en alguna categoría de riesgo.
El AEPH Volcán de Tequila reúne todas las características para que sea un sitio destinado a la conservación del medio, garantizando la protección de cuencas y microcuencas hidrológicas a modo de asegurar la captación y flujo, para así garantizar la protección del patrimonio natural. Por tal motivo se encuentra en proceso la declaratoria para formalizar el AEPH Volcán de Tequila como Área Natural Protegida de carácter Estatal.